Al parecer bajar con éxito un superdeportivo desde un camión de transporte es más difícil de lo que pensamos. Ya vimos una vez con ojos de espanto como fallaban con un Aston Martin, pues ahora es el turno de un flamante Ferrari F430 Spyder, nuevo de paquete que hacía su glamoso ingreso al concesionario que tendría que haber entregado el modelito al ansioso dueño que espero algo más de 4 meses para que llegara su joya desde Maranello.
Te-rri-ble!
(Ouch!)