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El «Terminator Alemán» está de regreso: se lanzó ayer el nuevo BMW M5 (F10) 2013

El M5 es una maquina desconcertante que genera tensión. Apariencia fria con corazón de bestia.

The Ultimate Driving Machine. Mucho más directo que el tierno «El Placer de Conducir», es el slogan internacional de BMW, un grito de guerra, una frase que llevan tatuada los más acérrimos fanáticos de la bancada bávara. Este motivo, conlleva una responsabilidad bastante seria, que es la de mantenerse a la cabeza en lo que se refiere a desempeño. Los números no importan, eso lo tenemos más que claro. El auto que indudablemente se puede considerar como la máxima expresión de esa frase, es el M5, un auto que personalmente me gusta mucho, claro que específicamente hablando me refiero al E39 (pero eso es solo una apreciación personal)

Con la frase «I’m Back», parafraseando al rol de Arnold Schweinsteiger Schwarzenegger en la película «Terminator» (la tercera entrega, contestando el clásico «I’ll be back»), BMW nos ha traído de regreso al M5, un auto que se caracteriza por su dualidad; la imagen fría y disciplinada de cualquier Serie-5 (salvo los detalles obvios que cualquier tuerca puede notar) pero con una actitud ruda e insolente, apoyada por, digamos, una gran musculatura (la potencia) e inteligencia (la tecnología y los sistemas de control). Claro que el M5 no es un auto para cualquiera. Lo sabemos todos. BMW ha tratado de sedarlo un poco, hacerlo ligeramente más apto para la ciudad, pero con la difícil tarea de hacerlo aun más brutal en la pista. ¿Y saben cómo nos contesta este M5?

Hay rabia, insolencia y actitud en el animal interior del M5.

Con un gargajo gris, salido de sus cuatro escapes. Esto me recuerda un poco cuando uno está en el zoológico y ve como los niños o los guías se acercan a los animales a tomarles fotos, a gritarles y tratar con gestos, flashes y palabras de esas que uno le dice estúpidamente a las guaguas que los bichos hagan sus gracias. A mí, cuando chico, me escupió una vez una llama en Arica y no fue un recuerdo muy agradable.

Si presionas al M5 te va a responder, es el animal que tiene la fuerza para sacarte un brazo, pero que en la jaula como signo de su desapruebo, te va a escupir. Un lobo mutante con piel de ejecutivo, con traje, reloj Jorg Gray y Blackberry incluido.

Este curioso gargajo vino acompañado de una nota grave y alta, muy contundente, que al replegarse tras las 6500 vueltas devolvió un ruido rasposo y nasal, muy breve, lo que significa que bajo el capot hay algo extraño, algo que no estamos acostumbrados a escuchar en un BMW.

El animal interior del M5 apenas cabe en la bahía delantera.

Estos son los turbocargadores. El M5 vuelve al V8, pero esta vez con la ayuda de dos turbinas extras (ambas Twin Scroll). La moda de los turbocargadores ha llegado hasta los talleres de BMW. No es malo, puesto que el sistema ayuda a que el V8 sea superior al V10 que reemplaza, otorgándole un 10% más de fuerza y un 30% menos de consumo, todo esto obviamente apoyado por los principios de EfficientDynamics, el programa de BMW que engloba un conjunto de desarrollos que apuntan a una conducción con menor consumo y menos emisiones.

En cifras duras, este es un V8 de 4.4 litros, que eroga  560 caballos de fuerza y 680 Nm a las 7200 vueltas. Hace los 100 km/h en 4,4 segundos y los 200 en 13 segundos. Su velocidad máxima es de 250 km/h, pero si pides el paquete M-Driver, BMW mandará a pedir a Alemania un par de códigos mágicos que desbloquearán la electrónica de tu M5 para extender el limite a los 305 km/h. Esta potencia es enviada a las ruedas traseras gracias a una transmisión de 7 velocidades con doble embrague y sistema Drivelogic, el que mejora la modulación de la entrega de acuerdo a las condiciones de conducción y un diferencial activo con reparto vectorial de torque. Se suman los frenos deportivos de alto desempeño, la dirección M Servotronic ajustable automáticamente y controles dinámicos de suspensión y estabilidad.

El interior del M5, aunque se puede pedir con cuero Merino de color gris, te recomendamos el negro.

Las generaciones más antiguas del M5 y en general todos los Bimmers de la época, serán recordados por un interior francamente sobrio y frio. Esto, lógicamente se fue perdiendo un poco con el tiempo, en favor de siluetas más curvas y matices extra en el interior. En el nuevo M5 al parecer la etiqueta «I’m Back» significaba mucho más que el regreso del sedán deportivo, ya que también volvió el V8 y con ello la seriedad y frialdad del interior. Al sentarse en el interior, el auto inspira propósito. Claro, hay detalles como los acabados en aluminio y la gran pantalla multifunción, pero por lo general el aspecto dista un poco de las curvas y siluetas de su predecesor. Es una sensación intimidante, porque por lo general si hablamos de un deportivo como tal, el auto muchas veces, con su diseño, lo grita a los cuatro vientos, haciendo obvia la experiencia. Pero aquí existe tensión; sabes que las apariencias literalmente engañan.

En BMW al M5 le han dotado de una enorme pantalla multifunción de 10,2» para el sistema iDrive, donde puedes hacer prácticamente de todo. Controlar y monitorear cada aspecto del auto, mirar hacia afuera con las cámaras panorámicas, mejorar la visión nocturna con el sistema Night Vision, sistema de advertencia de cambio de carril, sistema de advertencia de abandono involuntario del carril,, información sobre límites de velocidad (Speed Limit Info), acceso a Internet, integración ampliada de teléfonos inteligentes y unidades de música (ConnectedDrive), Real-Time Traffic Información y aplicaciones para recepción de emisoras de radio a través de la web, así como utilización de Facebook y Twitter. A Chile llegara con todas estas opciones, incluyendo el primer Head Up Display a Color que se equipa en un auto de producción, sintonizador de TV y el control de voz.

El M5 es probablemente el sedán premium más deportivo y más gratificante del segmento, reputación ganada con su transmsión manual, su imagen "sleeper" y una comportamiento inigualable.

Claro que todas estas cosas son añadidos fáciles de integrar en un auto premium. Cosas que vas a usar cuando vayas camino a la oficina. Pero en la pista vas a necesitar algo de ayuda extra para domar toda la fuerza del M5. Por ejemplo el Launch Control, muy de moda en todos los autos deportivos, pero igualmente útil para una salida limpia a toda velocidad, y dos perfiles M, activables desde el volante, donde puedes guardar dos configuraciones de settings para el M5, uno probablemente más suave para la ciudad y otro hecho para destruir cualquier auto que se te interponga en el camino.

Esta generación del M5 es definitivamente un auto de raza superior y más aun que ha regresado un poco a sus orígenes. Su diseño más estilizado, lo aleja de las brutales formas de su antecesor y acercándolo un poco más al E39. Vuelve el V8 aunque a los puristas les moleste el sistema TwinTurbo y también vuelve la frialdad, la distancia del auto original. La candidez y la respuesta emocional son cosas que vienen por dentro, que tienes que descubrir en la pista, donde el Terminator Alemán, con su imagen formal y su sonido, asustará a más de alguien. Si a nosotros nos escupió en el concesionario, puedes esperar lo que sea en el asfalto.

El M5 ya se encuentra disponible a un valor cercano a los US$158.000.

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Ex-Editor y Test Driver - La grua se lo llevó a la competencia, despues de 6 años defendiendo los colores de la Escuderia Naranja. Sin embargo, en su corazón, todos sabemos que es de los nuestros. En Twitter es @absolutbeer

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