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Lanzamiento: Aston Martin Virage, chicha y limonada en un solo vaso

El Virage, por su diseño limpio, podría ser el Aston Martin más lindo de la gama.

Lo lamentamos por nuestro poco glamoroso título, pero es una frase que podría describir muy bien al nuevo modelo de Aston Martin. El Virage es un modelo que queda justo entre el DB9, que es el modelo base del que derivan casi todos los modelos de Aston Martin y la versión rabiosa de éste, el DBS, por lo que equipa los elementos de lujo del primero con el comportamiento del segundo.

¿Qué tan buena salió la mezcla? Te lo contamos después del salto.

Más de 200 horas-hombre se pasaron en la fabricación del Virage. Pura artesanía.

El Virage es básicamente un DB9, con el carácter del DBS, en un empaque mucho más sobrio que el DB9 y más elegante. Esto significa que el Virage se pone a la cabeza como el Aston Martin más elegante y equipado del line-up. El nombre Virage data de 1988, donde fue el auto que reemplazaría al Aston Martin V8. La idea es que el Virage se transformara en el auto tope de gama de Aston Martin, aunque el DB7 posteriormente equipara un V12 y le quitara el trono como el vehículo con mejor desempeño de la marca. Muchos lo recordarán por ser un auto de transición en el diseño de Aston Martin que toma muchas referencias del Lagonda para el frontal, con formas más rectas, pero insinuando las líneas laterales y formas del techo y línea de la cintura que llevarían el DB7, así como el Vantage y el Vanquish de esa década.

Pero bueno, vamos al Virage de hoy. ¿Cómo diferenciarlo del DB9 o del DBS? Su frontal, que tiene un nuevo grupo óptico y una parrilla de aluminio inspirada en el One-77, además de su nuevo parachoques delantero, de líneas puras y sencillas. Estas líneas se prolongan hacia los faldones laterales y se condicen con el aspecto general del Virage, que en esencia se percibe mucho más limpio que el de los otros modelos. Tanto el difusor trasero como las branquias laterales también son de un diseño mucho más depurado y menos exuberante que el de otros Aston Martin, como el DBS o el Vantage V12.

El V12 de 6 litros podrá tener sus años, pero suena increíble y corre de maravilla.

Del motor no nos referiremos mucho, ya que es el clásico V12 de 6 litros y 490 CV que llevan la mayoría de los Aston Martin, claro que con una mejora en la entrega del torque en bajas revoluciones, para una mejor usabilidad del motor, el que, por cierto, suena muy bien. Lleva una transmisión automática Touchtronic II (desarrollada por ZF) de 6 velocidades, pero con comandos al volante, por si quieres exprimir tú mismo al motor.

Lo interesante son los sistemas electrónicos de dinámica que equipa, como por ejemplo el Sistema de Suspensión Adaptable (ADS) que gracias a un grupo de sensores que monitorean aceleración, frenaje, inercia y giro, entre otros, se adapta automáticamente a las condiciones de la pista, con 5 configuraciones para el modo normal y otras 5 extras, mas rígidas, para el modo deportivo. El modo Sport también ajusta el motor para una respuesta mucho más deportiva en carretera, con cambios más cercanos a la zona roja del tacómetro. Cerrando, los frenos de disco son de una mezcla de Carbono y Cerámica, lo que propicia una frenada de gran potencia y resistencia a la temperatura, recortando casi 12,5 kilos a un sistema de frenos convencionales.

El interior tiene más de 70 horas de trabajo en artesanía.

El interior se nota ligeramente más contundente que en los otros modelos, gracias a los botones de los reglajes y el exquisito interior hecho a mano, con 7 tipos de cueros distintos, cosido y armado a mano, como manda la tradición. Destacamos el sistema de navegación GPS diseñado por Garmin, con una pantalla que se levanta en la parte superior de la consola, los asientos calefaccionados y el delicioso sistema de audio Bang & Olfusen de 1000 Watts de potencia.

Esta demás decir que este auto fue testeado en el Green Hell (Nurburgring), lo que asegura un comportamiento espectacular en la pista, pero algo duro para la ciudad, considerando que el Virage no es un Aston Martin que tiene como target a un comprador más «gozador», sino que a personas que buscan un auto muy elegante y muy exclusivo, con el cual pasear de vez en cuando en carretera.

¿Porque llegamos a esta conclusión? Por lo elegante y equipado de su interior, el hecho de que venga con una transmisión automática y muchos sistemas inteligentes de control y el ajuste del motor para el torque en baja. Es un auto que está concebido para alguien  que no le pegue mucho a la conducción pero que quiera sentirse como si manejara el más crudo y veloz de los Aston Martin. Es cosa de poner D y acelerar. El torque en baja asegura partidas más limpias y una conducción más suave en ciudad, donde también podrás usar el GPS si te pierdes y calefaccionar tus asientos si hace frio, cosas que no necesitamos en la autopista o en un circuito. Si buscas un gran turismo para paseos ocasionales pero también para usarlo como auto diario (si, hay gente que los usa como daily driver y los felicitamos por eso), este es el Aston Martin ideal.

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Ex-Editor y Test Driver - La grua se lo llevó a la competencia, despues de 6 años defendiendo los colores de la Escuderia Naranja. Sin embargo, en su corazón, todos sabemos que es de los nuestros. En Twitter es @absolutbeer

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