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[Lanzamiento] Lavado de cara y nueva caja de cambios para el Honda CR-V

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El año 2012, tuvimos el honor de recibir al Honda CR-V en su cuarta generación. Más maduro, más familiar, se transformó en un superventas y referente del segmento, siendo uno de los modelos más vendidos de la japonesa en Chile. Para el 2015, la CR-V recibe un facelift que la acerca a los diseños de sus nuevos modelos como el Fit y el City, además de nuevas tecnologías.

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El cambio más importante, es la incorporación de una nueva caja automática CVT, con modo Low y modo Sport, pero sin emulación de cambios. Esta modificación se acopla a un nuevo motor 2.4 i-VTEC de la generación Earth Dreams, el que entrega 173 caballos de fuerza y 225 Nm de torque cerca de las 4000 vueltas.

Con la caja CVT, existe una mejora en consumo, algo que pondrá de buen ánimo a los futuros clientes. Por ejemplo, si con el modelo anterior se tenían consumos que van entre los 8,1 km/l a los 15,3 km/l, ahora la CVT ayuda a tener cifras de 10 km/l a 16,6 km/l

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Tecnológicamente, la nueva CR-V también gana un sistema de encendido con botón y apertura Keyless de puertas. En la versión tope de línea, también hace gala un nuevo sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil de 7».

Por el lado de diseño, los cambios exteriores son aparentes con la nueva “parrilla alada» y ópticos con iluminación LED diurna, además de nuevas aplicaciones en plástico y ópticos traseros rediseñados. En el interior, nuevos materiales y discretos cambios en diseño, levantan la imagen del modelo.

Precios:

  • CR-VLX FWD: $16.690.000
  • CR-V EX FWD: $18.990.000
  • CR-V EXL 4WD: $19.990.000

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Toma de Contacto: Honda CR-V EXL 4WD

Nos pusimos al mando de una unidad de la CR-V para poder conocer los cambios mecánicos que exhibe, en una ruta que va por la radial nororiente a Chicureo, para volver después a Santiago. La caja CVT resuelve con suavidad en ciudad, pero a la hora de pisarla, se duerme un poco. Para ello, es recomendable la opción Sport (o S) que eleva la respuesta y las revoluciones. Si tú pisas la CR-V a fondo, no vas a sentir mucha fuerza y puede que la consideres lenta. Pero si la llevas con brío, entre las 3500 y 4500 RPM, es donde el 2.4 brilla y se complementa de muy buena manera con la CVT. Como es clásico en Honda, el modo Econ atonta la respuesta del acelerador para una conducción más moderada y ecológica.

Nada que decir en cuanto a chassis y dirección, atributos donde la CR-V se destaca de grata manera. Lo que encontramos flojo es el sistema de entretenimiento con pantalla táctil, de interfaz anticuada.

La CR-V es una opción segura en el segmento, donde no hay muchos riesgos en diseño o concepto. Las mejoras, son todas positivas, las que complementan los ya muy buenos atributos de conducción que la han hecho una favorita.

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Ex-Editor y Test Driver - La grua se lo llevó a la competencia, despues de 6 años defendiendo los colores de la Escuderia Naranja. Sin embargo, en su corazón, todos sabemos que es de los nuestros. En Twitter es @absolutbeer

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