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Nuevo BMW con 1-Series de mejoras

BMW acaba de lanzar la segunda generación de su compacto premium, que desde su estreno ha vendido más de 1 millón de unidades. Todavía se mantiene como el único en su categoría con tracción trasera y eso los puristas lo agradecen. Cuáles son los cambios y mejoras realizadas a la Serie 1, luego del salto.

Al igual que el presidente electo del Perú, Ollanta Humala, al parecer esta segunda generación de la Serie 1 ha cambiado, ya que es más largo, más ancho, con una mayor distancia entre ejes y un maletero con más volumen de carga. BMW también se dedicó a mejorar el principal defecto de su primer intento, no me refiero a su nacionalismo extremo, sino a la falta de espacio en las plazas traseras, lo que lo hacía quedar en desventaja con todos los rivales del segmento, en especial con el líder, el incombustible Volkswagen Golf.

Externamente, lo más llamativo es la parte delantera, que toma de los últimos conceptos de la casa de Munich esa especie de nariz de tiburón, con unos riñones inclinados levemente hacia delante y unas especie de cejas sobre los faros. Se mantiene la postura de la carrocería con una actitud de ir sentado sobre el eje trasero y un largo capó.

Los lectores que en su tiempo libre se dedican a ser jueces de línea en torneos de tenis se percatarán que los modelos de las fotografìa son ligeramente distintos. Esto se debe a que BMW ha seguido la línea de su archienemigo Mercedes Benz y ha lanzado dos tipos de especificaciones, la Urban y la Sport, que se refieren a tipos distintos de características internas y externas, además de equipamiento para otorgar distintas oportunidades de personalización. La Sport incluye asientos deportivos con tapicería específica, volante forrado en cuero con costuras en color rojo, los instrumentos con diseños de escalas y números exclusivos. Además la luz ambiental pude cambiarse entre blanco y naranjo, es decir es el modelo de Racing 5.  La versión Urban tiene asientos tapizados en tela y cuero, volante forrado en cuero y terminaciones en acrílico brillante, entre otros.

El interior de la versión Sport

La parte mecánica es básicamente un homenaje a ese maravilloso motor 1,5 litros de 1500 hp que en 1983 propulsó a Nelson Piquet (para los más jóvenes, es el papá del que chocó a propósito para que ganara Alonso hace unos años) hacia su campeonato del mundo de F1 en un Brabham. Lo que quiero decir es que todos los motores son 4 cilindros biturbo en distintas cilindradas. Para elegir hay: A gasolina con inyección directa de combustible, control variable de válvulas y control del eje de levas en 2 versiones, 116i con 136 caballos y 118i con 170 caballos. A diesel con turbos de geometría variable e inyección directa con common rail en tres sabores, 116d con 116 caballos, 118d con 143 caballos y 120d con 184 caballos. Cualquiera de los últimos dos motores son los a tener, ya que combinan potencia y la autonomía necesaria para no estar dependiendo de que un quelonio te avise que te quedas sin combustible.

Tiene una caja automática con, esperen un momento, 8 velocidades, hay mountain bikes con menos cambios y además tiene frenos regenerativos, función stop/start, con el fin de ahorrar combustible.

Finalmente, cuenta con la opción de ConnectedDrive, que es un paquete de asistencias a la conducción y servicios móviles. Este incluye asistencia para luces altas, faros delanteros adaptativos, asistencia para estacionamiento, cámara de retroceso, advertencia de salida del carril, control de crucero con función de freno, así como también aplicaciones para Facebook y Twitter.

Así con la nueva Serie 1, que llega a pelear con el A3 y la Clase A en el segmento alto de los compactos, pero que a su vez es la primera oportunidad para muchos de tener la «alegría» de manejar un BMW.

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