Categorías

[Test Drive] BMW 320i Sport, dos litros de puro placer

BMW 320i Sport

En Marzo, fuimos invitados al lanzamiento del nuevo BMW Serie-3, un auto que ya pasa a ser un icono dentro de los sedanes premium, por una característica fundamental: su concepción deportiva. Desde que el Serie-3 existe, ha sido escogido muchas veces sobre sus hermanos más grandes, no solo por el precio de la etiqueta, sino porque es un auto pensado para quien conduce. Claro, están los coupes y el M3, pero tú puedes sentir ese tacto, esa magia, aun en los modelos de entrada y en los sedan.

En dicha ocasión conocimos al 328i y al 335i, motores deliciosos, los que combinados con cualquiera de los tres niveles de equipamiento que se ofrecen, hacen de la experiencia al conducir algo especial para cada cliente. Ese día se nos dijo que participaríamos de una prueba dinámica, la cual todavía nos deben. Nosotros somos un poco ansiosos así que solicitamos un F30 para nosotros, claro que, con una particularidad bastante interesante; habían llegado en silencio las motorizaciones más pequeñas, incluyendo al 320i.

Imagínate que si el 320i es un auto muy entretenido y exquisito de manejar, el solo pensar en las otras motorizaciones nos hace pensar en la cantidad de maldades que se pueden hacer en un auto como este.

Angel Eyes, imitados, pero jamás igualados, ya son un sello de la marca bávara.

Como pasa el tiempo…

BMW ha mutado bastante en lo que se refiere a diseño. Muchos podrán no estar de acuerdo conmigo, pero es un auto que para bien o para mal, ha dejado la frialdad alemana por formas más elaboradas. Lógico, los autos, por una cosa de diseño y tecnologías disponibles, pueden ser modelados de una manera mucho más tridimensional e integrar distintas formas en distintos planos y ángulos del auto. Un personaje fundamental y muy odiado por los puristas es Chris Bangle, a quien se le debe el diseño del X6, del Serie-7 y Serie-5 de la generación pasada, autos muy vendidos y con muletillas bastantes copiadas por la industria, independiente de las críticas que se hicieron hacia su diseño, el que rompía con todos los diseños más formales de la marca hasta dicha fecha, sobre todo en lo que se refiere al interior más minimalista y geométrico y el diseño de los portamaletas, el famoso «bangle butt».

Sin embargo el Serie-3 era el auto que menos tenia de Bangle, dejando esta visión a los modelos más grandes. Ahora que el Serie-5 ha vuelto a sus raíces y el Serie-7 ha abandonado sus rasgos más polémicos, es el modelo de entrada el que recibe un poco mas de carácter en sus líneas, como la máscara tridimensional y los focos que se unen a esta, buscando fluir y encontrarse por detrás de los riñones. En la cola recibe parte de la muy bienvenida sobriedad y proporción del Serie-5, un auto que no tenía porque cometer locuras en su diseño y que retorna hacia  lo que acostumbrábamos más en un BMW. Es el Serie-3 el auto joven y deportivo (obviando al Serie-1) y es al que se le pueden aceptar estas pequeñas licencias, las que sin duda aceptamos de sobremanera, porque realzan el carácter deportivo del modelo.

Después de todo se mantienen todos los elementos de BMW: los focos dobles, con uso de LED (los famosos «angel eyes»), los riñones, las ruedas delanteras puestas lo más adelante posible y el «hofmeister kink» en la puerta trasera. A modo de comparación, el F30 comparado al E90, es más grande, pero 40 kilos más liviano.

Comunicación Deportiva

Entrar al 320i es un poco incomodo. Es un lugar estrecho, donde quedas muy bien sentado y con total dominio de los controles. Si buscas un auto con un acceso más cómodo, no es para ti. Si te gusta la postura más deportiva, bienvenido. Y nosotros, que por naturaleza «racing» tenemos cierta deformación hacia lo deportivo, quedamos felices. Es extraño que no haya un tablero o un parabrisas panorámico. En ese sentido se siente un poco anticuado, pero es porque responde a una construcción que busca poner al conductor con total dominio del auto, casi como que fuera parte de uno y es algo que al igual que la orientación del tablero central hacia el piloto, son detalles que forman parte del ADN del Serie-3 desde sus inicios.

Nuestro modelo contaba con el paquete «Sport», el que incluye asientos de cuero negro con costuras en rojo, acabados en negro brillante con detalles en rojo coral, aparte del parachoques «Sport», el tip del escape en color negro cromado oscuro y los bordes de las ventanas en color negro brillante. A mí me gusta más en lo personal, el acabado «Modern», con esas aplicaciones en madera opaca texturada, pero no puedo quejarme del conjunto, ya que está todo muy bien terminado y le confiere una vibra distinta al perfil más típico que escoge el consumidor chileno, el clásico «asientos de cuero negro y madera brillante». El diseño de la consola, aunque es un poco saturado, está bien distribuido y tiene detalles muy bien pensados como las siluetas, los botones y adornos.

Ya dijimos que el lugar es un poco estrecho, pero la postura al volante es sencillamente fantástica. Uno ajusta el volante, el asiento y tienes todo a la mano. El volante tiene un grip exquisito que además te da seguridad al tomarlo. El sistema iDrive de BMW también es fácil de usar, aunque en nuestro modelo el software era un poco básico y el menú es muy poco gráfico, en el sentido de que vivimos en una era de smartphones y tablets, y el display podría tener un menú con funciones mucho más atractivo. Muy destacable es la integración de este sistema con la pantalla que se ubica entre los relojes, cosa de poder cambiar la música, sin mirar la pantalla de al lado.

Hablar de equipamiento interior queda de más: bluetooth, Sunroof, sistema de audio de alta calidad con entradas para USB y AUX, modos de conducción, consolas porta-objetos, guantera tapizada e iluminada, vidrios y espejos eléctricos, climatizador electrónico dual y comandos al volante. Peros en este aspecto nos costó encontrarle, pero los tiene. Por ejemplo, plegado de espejos eléctrico o ajuste completamente eléctrico del asiento del conductor, el que es algo engorroso de ajustar, salvo el soporte lateral, que es el único parámetro ajustable con botones. También echamos de menos un mejor display para la computadora a bordo, por ser muy pequeña. Los relojes son un punto de discusión al interior de Racing5, donde si bien son muy espartanos, mantienen un estilo que es un sello de casi todos los BMW, en cuanto a tipografía, diseño y distribución. Se podría haber hecho un trabajo mejor en el sentido de poder actualizar los relojes sin que pierdan su esencia pero que tampoco luzcan tan antiguos.

La habitabilidad en las plazas traseras es muy buena; si bien el conductor es el que va en contacto con el auto, los demás ocupantes pueden viajar tranquilos. No podemos quejarnos por el «lomito» que hay en el medio del piso, porque es un auto de tracción trasera.

Un detalle que se agradece es la iluminación ambiental. De noche se iluminan las manillas, al abrir las puertas se ilumina el piso y el suelo, la consola central también tiene unos puntos de iluminación que pueden cambiar de color en la pantalla: ámbar para el modo «Classic» y blanco para el modo «Sport».

El N20 recibió el premio al Motor del Año en la categoría de 1.8 a 2 litros, así que su performance esta más que avalada.

Cuando cuatro son más que seis

El core de BMW se encuentra en la parte mecánica y en la parte dinámica. Nuestra unidad corresponde al modelo de entrada a la gama, el 320i, que cuenta con un motor N20 de cuatro cilindros en línea, dispuesto de manera transversal y acompañado del sistema TwinPower Turbo, que consiste en un turbocargador con sistema twin-scroll. Sumado al sistema Valvetronic, al VANOS y a la inyección directa, logra desarrollar 181 caballos de fuerza a las 5000 vueltas y 270 Nm de torque entre las 1250 y las 4500 vueltas. Este motor es el mismo que emplea el 328i, con la diferencia que en dicho modelo esta ajustado para que produzca la contundente cifra de 241 caballos de fuerza. El N20 viene a reemplazar al N52 y N53 motores de seis cilindros en línea, ya que los nuevos motores de cuatro cilindros turbo, entregan tanta o más potencia que estos, con menor gasto de combustible y menos partículas por una combustión más eficiente.

Este motor está acoplado a una transmisión automática de 8 velocidades con modo manual y cuatro ajustes de conducción: EcoPro, Comfort, Sport y Sport+. Nuestra evaluación se centró en el modo EcoPro y el modo Sport.

Modo EcoPro: el prodigio de la economía.

Teníamos medio estanque para dos días, así que había que hacerlo cundir. El modo EcoPro hace que el auto pase cambios más rápidos y que se mantenga trabajando entre las 1000 y 1750 revoluciones por minuto. Ya no estamos en épocas de pisar el acelerador, sobretodo en ciudad, y uno que es dueño de un auto gastador, tiene más que la experiencia a la hora de estrujar la potencia de un auto, sin perder velocidad, porque tampoco se trata de andar en 8va (suena raro decirlo) a 40 km/h y con el auto a punto de apagarse. El modo EcoPro lo hace más sencillo y de verdad que los números lo dicen todo. EfficientDynamics es el programa de características de BMW, que ayudan a reforzar la experiencia EcoPro, como el uso inteligente del climatizador, una carrocería con menor peso, uso de la electricidad, piezas de materiales inusuales y el sistema Start/Stop. ¿Cuanto logramos?

En ciudad, dependiendo del tráfico y las paradas logramos entre 10 y 15 km/l, con velocidades entre 40 y 60 km/h. En carretera las cifras eran muy cercanas a los 23 km/l entre los 100 y 120 km/h. Al pisar el acelerador, el consumo instantáneo bajaba a 15 y un poco menos, pero con la caja automática de 8 velocidades, volvíamos rápidamente a buenos números. En una recta de autopista, ligeramente en descenso, promediamos casi 30 km/l. 

Tu podrías no creernos y estas en todo tu derecho. Nosotros tuvimos que llegar a corroborar las cifras y la verdad que se condicen bastante con lo que logramos nosotros, en un rango de 13,1 km/l para la ciudad y 20 km/l en carretera. Sencillamente espectaculares para un auto de 180 caballos de fuerza, turbocargado y de aspiraciones deportivas, incluso rindiendo más que algunos compactos.

Si aun necesitas más fuerza, pisando el acelerador, no tendrás mayor problema, aunque la caja es algo lerda para responder.

El Joystick es una cosa de costumbre, nada más. El unico problema es que el auto no guarda la configuración de caja, asi que si estacionaste el auto en modo Sport y lo quieres encender de nuevo, la caja volverá al modo Comfort.

Modo Sport:

El modo Sport cambia completamente el carácter del N20 haciéndolo brillar en todos lados, sintiéndose más vigoroso que otros autos con la misma potencia, por la ayuda de los sistemas de control de válvulas y el Turbo. El auto se mantiene jugando entre las 2000 y 4000 RPM y siempre con ganas de más. La transmisión manual cambia su carácter y se hace rápida y precisa. Adelantar en velocidad se transforma en un movimiento que brinda seguridad en carretera, porque el auto responde con actitud.

Gracias a nuestros relojes Jorg Gray pudimos tomarle el tiempo al 320i, logrando 3’69» de 0 a 60 km/h y 8 segundos cerrados de 0 a 100 km/h. Las pruebas se realizaron con la transmisión automática y el modo Sport.

Pero más que la enérgica potencia, es la seguridad, la conexión que hay entre uno y el auto, donde gracias a la tracción trasera, sientes las cuatro ruedas como una extensión tuya. Doblar en este auto es probablemente lo mejor y por lo mismo el Serie-3 es el benchmark al que aspiran todos los modelos del segmento si hablamos de dinámica, porque la suspensión, la dirección y la respuesta le hacen el honor al nombre de «Sedán Deportivo». Como se dice por ahí, tiene bien ganadas las insignias y esto habla muy bien no solo del 320i, sino del carácter que tienen el 328i y el 335i, con motores aun más veloces.

Conclusiones:

No es mucho lo que nos queda por enumerar. El 320i se posiciona frente a sus rivales como el modelo más deportivo, sobretodo en el paquete Sport, por el look. Tiene esa orientación y apunta a un perfil de clientes más deportivos que digamos, el más clásico y elegante Clase-C de Mercedes-Benz o que el Audi A4, más orientado a la tecnología. El 320i si bien recorta un poco en algunas funciones en comparación al 328i y al 335i, no se queda corto en nada importante, incluyendo la mecánica, que no por ser más pequeña es menos capaz. Sumado a las cifras de rendimiento con el modo EcoPro y su posición al volante, tenemos una apuesta muy mejorada y evolucionada en lo que se refiere a su antecesor. Es de esos autos que te sacan una sonrisa cada vez que le pones las manos al volante.

Lo mejor:

Chassis: desde la suspensión hasta la dirección, tiene un comportamiento no solo muy deportivo, sino que también muy seguro.

Motor: el 320i no se queda atrás con respecto al 328i y al 335i, con excelentes cifras de rendimiento y gran repuesta en todo tipo de condiciones, gracias a la caja de 8 velocidades y a los modos de conducción. El premio al Motor del Año en su categoría, lo tiene muy bien ganado.

Posición al volante: inmejorable, los asientos, pedales, volante y ergonomía hacen que la conexión con el auto sea muy directa.

Detalles que mejorar:

iDrive: un software con menos texto, que sea más dinámico e intuitivo y que tenga más funciones (cámara de retroceso en lugar de sensores o navegación GPS)

Reglajes de los asientos: se sienten muy plásticos y algunos difíciles de accionar

Computador a Bordo y Relojes: actualización en el diseño de estos, sin que pierdan su limpieza y su sello y un display más grande y mejor ubicado.

– Apertura muy «violenta» del maletero.

Nuestra unidad:

BMW 320i (F30) con paquete «Sport», avaluado en $22.900.000.

Incluye transmisión automática de 8 velocidades con modo manual, sistema multimedia integrado BMW iDrive (incluye controles de audio, bluetooth, registro de mantenciones, manual de instrucciones, configuraciones internas, entre otros), Airbags frontales, laterales y de cortina, control de tracción DTC, control de estabilidad DSC, asistencia de frenado en curvas CBC, cuatro frenos de disco con ABS+EBD, neblineros, proyectores de Xenón (HID) con luces LED diurnas («angel eyes»), 4 modos de conducción (EcoPro, Comfort, Sport y Sport+) volante regulable en altura y profundidad, control crucero, climatizador electrónico dual, focos y limpiaparabrisas de encendido automático, sistema de audio BMW Professional con compatibilidad para CD/MP3/AUX/USB y sistema Bluetooth, comandos al volante, computador a bordo, pomos, fundas, puertas, volante y asiento en cuero negro con costuras rojas, vidrios y espejos eléctricos, sensor de estacionamiento con gráficos en colores, encendido con botón, sistema Start/Stop, Sunroof, llantas de 16» y neumáticos RunFlat, entre otros. BMW tiene a disposición un amplio catalogo de opcionales y upgrades.

[nggallery id=665]

Ex-Editor y Test Driver - La grua se lo llevó a la competencia, despues de 6 años defendiendo los colores de la Escuderia Naranja. Sin embargo, en su corazón, todos sabemos que es de los nuestros. En Twitter es @absolutbeer

  • The Stig
    25 julio 2012 at 19:19

    Qué buen artículo!
    Una oda al diseño y prestaciones alemanas.
    Felicitaciones.

  • Test Drive: Haima2 1.3 GL Limited, bajo fuego cruzado | Racing5
    14 agosto 2012 at 13:22

    […] y poca exactitud en sus posiciones. Esto no lo ponemos en contraste con autos como el pasado BMW 320i que probamos, sino que contra autos como el mismísimo Great Wall Voleex C10 con instrumentos de […]

  • alvaro caceres
    29 enero 2013 at 4:28

    hola, los comentarios son muy completos, les escribo por que tengo unas preguntas.
    1) cual es la competencia directa del bmw 320i con mercedes benz.
    2) y me gustaria tener la oprtunidad de un comparativo.
    gravias y esperare la respuesta. amigos.
    les escribo desde colombia bogota

  • Lanzamiento nocturno, BMW X4 y X3 LCI debutan en Chile | Racing5
    1 septiembre 2014 at 20:09

    […] marca alemana, un detalle que lo acerca al actual X5 y que también es un recurso estilístico del Serie 3 y Serie […]

Forgot Password