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[Test Drive] Subaru Impreza Sport 1.6 RS CVT, el ídolo ha madurado

Cereza Oscuro Metalico: asi se llama este curioso color, una vuelta de tuerca al aburrido y trillado «burdeo».

El Subaru Impreza es un auto atípico, en el sentido que desde su debut con la primera generación en 1993, se perfilaba como un compacto elegante que salía de las líneas tradicionales de un auto japonés. Sin embargo, con su llegada al Mundial de Rally y el espectacular desempeño de dichas versiones turbocargadas, la imagen del auto cambiaba drásticamente y por lo mismo se ganó una connotación mucho más deportiva, apoyada fundamentalmente por el desarrollo del WRX y el WRX STi, las versiones «Turbo» del Impreza.

Han pasado 3 generaciones y bastantes años desde aquellos primeros Impreza hasta la unidad que nos tocó probar la semana pasada. Esto se nota a simple vista y vemos como el deportivo Impreza ha ido «colgando el casco y los guantes» para adecuarse a un perfil que lo acerca más al publico general, lo que ha suscitado la incomodidad de los más fanáticos, viendo como su deportivo preferido era diluido, en favor de la economía y confort. De todas maneras, al subirnos, «el espíritu Subaru» se siente de manera inmediata como en todos sus antecesores.

Cuando aparecieron en la prensa internacional las primeras fotos del Impreza de cuarta generación, las criticas no se hicieron esperar, algo de lo que siempre se han caracterizado los diseños de Subaru; siempre hay algo que no le gusta a nadie. Como decimos aquí, es «de gusto adquirido» ya que con el tiempo muchos se acostumbran. El diseño toma muchos elementos de la generación anterior como una versión más integrada y suavizada de los abultados pasos de rueda del WRX y el STi, los que sumados al perfil ascendente del modelo, le otorgan mucho más carácter. El frontal toma prestada las lineas frontales del Subaru Legacy, lo que habla de una integración como imagen de marca.

En el modelo anterior, se cuestionó mucho las aplicaciones en LED y plástico brillante de las luces traseras, elementos que fueron de opinión polarizante, pero que no pasaron desapercibidos de nadie. Lamentablemente en Subaru nuevamente se fueron al extremo y cambiaron la estética posterior por dos pilotos que son bastante aburridos y que son iluminados por ampolletas convencionales, los que le hacen un flaco favor a la estética del auto, sobre todo después de haber visto las aplicaciones LED de los prototipos, como el XV Concept que decoró por un tiempo el concesionario de Indumotora en Avenida Padre Hurtado. Definitivamente esperamos en unos años más un restyling de la zaga, para que haga juego con el diseño general, el que aunque no lo creas, está muy bien resuelto; es mejor verlo en vivo.

Otros detalles del exterior son los cortes en los parachoques donde se juntan ambos planos, con cortes algo agresivos, pero a los que uno se acostumbra y el parabrisas panorámico, que apoyado por la posición de los espejos, montados en las puertas, amplían el campo visual, y es algo que se agradece.

Ahora, hay un par de detalles que cuestionamos, pero no tienen que ver con el auto en sí, sino que con la configuración que Indumotora decidió importar estos autos. Hablamos del borde plástico de la parrilla frontal y de los espejos plásticos (también las manillas interiores, en lugar de las cromadas) que no son del color de la carrocería, los que son propios de la única motorización con la que en este momento se comercializa el Impreza, que es el motor 1.6. Sabemos que los motores de dos litros no llegarán hasta nuevo aviso, si bien están homologados en nuestro país, son los que vienen con más equipamiento y una imagen más deportiva, acorde a dicha mecánica, lo que incluye espejos de color y la parrilla satinada, como en el XV.

Gran visibilidad y generosas dimensiones en el habitáculo, son algunas de las mejoras que encontramos en el Impreza.

Al conocer el interior, nos encontramos con un lugar que francamente, es uno de los interiores más cómodos dentro de los autos que hemos probado. Los asientos son mullidos y ofrecen buena sujeción, la tapicería es muy agradable y la posición de manejo es perfecta para el auto, en el sentido de que permite una conducción relajada y segura. Las puertas se han diseñado de tal modo que se puedan ganar unos centímetros extra, lo que se nota a primera vista ya que el auto se siente muy espacioso. Al igual que como mencionamos con el XV, Subaru se ha preocupado de entregarle al Impreza la calidad que merece y por fin podemos decirle adiós a los plásticos duros o de tacto sintético, por polímeros más «gomosos» y de mejor sensación. Eso sí, los detalles en «plasti-aluminio» son totalmente mejorables.

En cuanto a equipamiento, lo único que podríamos haber echado de menos quizás, son encendido automático de luces y limpia-parabrisas, o sensor de retroceso, detalles que ya se comienzan a integrar en muchos de sus rivales europeos y coreanos. Por lo demás viene con todo lo que uno podría querer de un auto, como vidrios y espejos eléctricos, completo computador a bordo con índices de rendimiento instantáneo y promedio (para ambos odómetros), distancia de vaciado, termómetro exterior, climatizador con aire acondicionado, sistema de audio con comandos al volante, bluetooth, puertos auxiliares y USB, lector de CD y radio AM/FM con 6 parlantes, llave con alarma y cierre a distancia, inmovilizador antirrobo, volante, pomo y freno de estacionamiento forrados en cuero, volante regulable en altura y profundidad, asientos regulables en altura (6 posiciones para el conductor, 4 para el pasajero) y focos regulables en altura.

En materias de seguridad, el auto porta 5 cinturones de seguridad de 3 puntas, anclaje ISOFIX, frenos ABS+EBD, control de estabilidad (VDC), reposacabezas activos y doble Airbag.

El FB16 del Impreza.

Este Impreza es motivado por la nueva generación de motores boxer de la marca, la serie FB, la que reemplaza a la indestructible serie EJ, con una serie de mejoras en su construcción para mejorar aún más su rendimiento. Lamentablemente el Impreza no ha llegado con el motor dos litros y en su lugar aparece la motorización de entrada a la gama, el 1.6 (FB16). Este motor cuenta con doble árbol de levas, 16 válvulas, inyección electrónica, control variable de apertura de válvulas (AVCS) y acelerador electrónico. Este motor eroga 113 caballos de fuerza y 150 Nm de torque. Su transmisión en esta ocasión es la CVT Lineartronic, con un rango de relaciones total más amplio que la transmisión manual de 5 velocidades.

La CVT es una transmisión espectacular para un auto de ciudad, por su suavidad y aporte a la economía del vehículo. Eso sí, sacrifica parte del torque del motor por su respuesta lenta al acelerar, seguido de un acople ligeramente brusco al pisar el acelerador de manera más contundente. El auto trabaja bastante bien a bajas revoluciones, pero donde se siente más contento es sobre las 3 mil vueltas, con un natural sacrificio en sus cifras de consumo, pero bueno, este tampoco es un WRX, por lo que su conducción será más mesurada.

No era necesario, pero quisimos jugar un poco al «rally» con el barro y el asfalto húmedo.

La lluvia, el frio y el barro no son climas desconocidos para los autos de Subaru y su sistema de tracción integral Symmetrical All Wheel Drive. Por lo mismo, estos fueron algunos elementos con los que pusimos a prueba al nuevo Impreza, y aunque el auto ha madurado, no ha perdido sus credenciales. Carreteras angostas de asfalto en las montañas, tramos con barro, la autopista, es su chassis el que más se destaca, por la seguridad que le imprime a cada maniobra. A lo mejor no visitaras terrenos muy agresivos con un auto como este, pero habla muy bien de su capacidad. La única critica se la hacemos al pedal del freno, el cual es de tacto algo esponjoso, si bien frena limpiamente. La dirección no es eléctrica, pero es bastante precisa y no se hace pesada para maniobrar, ni muy ligera en carretera.

El momento de la verdad llega a la hora de sacarle las cifras de rendimiento, porque es un auto que tiene fama de «tragón». Hay que considerar, que es un auto que tiene que mover cuatro ruedas en lugar de dos y de manera permanente. En ciudad, pisando el acelerador inmediatamente los números se elevan a 5 y 7,6 km/l. Ya con la inercia rota y dejando que la CVT se acomode, podemos lograr 10,5 y hasta 12,2 km/l. Si el ritmo de ciudad es más fluido (avenidas), se pueden mantener 12,5 y 13 km/l con facilidad, a 60 km/h y jugando entre las 1000 y 2000 rpm, que es lo recomendable para cuidar el consumo en motores como este.

En carretera, con el acelerador puesto y a 100 km/h, logramos 16 km/l y con 120 km/h, 18,5 km/l, consumo que puede subir o bajar según tu conducta de manejo. Nosotros encontramos que ha mejorado notablemente, si se maneja con consciencia. Si eres de los que te gusta llevar el auto de manera agresiva, el consumo va a subir y bastante.

Algo que no nos gusta mucho es la sonoridad en carretera, no por ruido de motor, sino que el zumbido que hace el auto al cortar el viento, el que suena como si una de las ventanas estuviese mal cerrada. En ese sentido falto mejorar las juntas de goma y aislaciones.

Mide lo mismo que su antecesor, pero con una distancia entre ejes ligeramente más amplia se logra mejorar la estabilidad y el espacio interior.

El Subaru Impreza de cuarta generación cumple completamente con los principios de la marca, en el sentido de que la seguridad y la confianza al manejar es lo que más se siente. Lo que sí, debemos decirle adiós a la idea de un Impreza más deportivo o mas juvenil, puesto que esos lugares los tomará el alegre y completo XV, el ágil BRZ y el futuro WRX, modelo que según las malas lenguas, se separará de la línea Impreza para transformarse en un deportivo hecho y derecho, en un par de años más. Sumándole a que ha mejorado sus cifras de rendimiento y que su calidad interior y equipamiento están más acordes a su segmento y precio, se transforma en una atractiva oferta, la que tiene como antecedentes la notable calidad y fiabilidad de todas las generaciones anteriores.

Puntos Altos:

  • Comportamiento insuperable: el agarre, la dirección y la suspensión se conjugan para ofrecer una conducción muy segura.
  • Consumo mejorado: gracias a la CVT el auto «traga» mucho menos combustible.
  • Habitabilidad: espacioso por donde se le mire.
  • Posición al volante: lo mejor, apoyado por la regulación del volante y asientos muy confortables.

Detalles que mejorar:

  • Plásticos exteriores: si el 1.6 va a ser el modelo que se va a presentar, en favor del 2.0, es necesario que este represente la imagen que ha dejado su predecesor, en ese sentido, los espejos plásticos, la parrilla con el borde plástico y las manillas interiores sin cromado son un impacto visual muy grande para un auto que se oferta como tope de línea.
  • Bluetooth: al igual que en el XV, es complejo de utilizar.
  • Focos traseros: pierden los LED de la generación anterior y lucen muy sencillos, es un retroceso con respecto al modelo anterior.
  • Aislación sonora en carretera.

Nuestra versión:

Subaru Impreza Sport (Hatchback) 1.6 RS CVT avaluado en $11.790.000 

Incluye transmisión continuamente variable CVT Lineartronic con modo LOW para descensos, computador a bordo que muestra consumo promedio, consumo instantáneo y distancia de vaciado, 2 Airbags (conductor, pasajero), frenos con ABS+EBD, control de estabilidad VDC, Hill Holder, neblineros, focos delanteros regulables en altura, volante regulable en altura y profundidad, radio CD/MP3/AUX con sistema Bluetooth y 6 parlantes, volante, pomo y freno de estacionamiento en cuero, llantas de 15”, climatizador con aire acondicionado, comandos de la radio al volante, vidrios y espejos eléctricos (one touch para conductor), sistema de entrada Keyless (alarma y cierre centralizado activado por botones en la llave) e inmovilizador anti-robo.

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Ex-Editor y Test Driver - La grua se lo llevó a la competencia, despues de 6 años defendiendo los colores de la Escuderia Naranja. Sin embargo, en su corazón, todos sabemos que es de los nuestros. En Twitter es @absolutbeer

  • Lanzamiento en Chile: Honda City, de vocación urbana | Racing5
    31 agosto 2012 at 15:49

    […] lanzado Chevrolet Cruze 5, en su versión full LT Turbo Diesel, cuesta $11.690.000 y el Subaru Impreza Sport 1.6 RS que probamos hace unas semanas, $11.790.000, autos que se encuentran en el segmento donde se ubica […]

  • Julio
    7 junio 2013 at 17:27

    Sin personalidad, llantas muy chicas, casi luce como un furgón comercial. No parece un Subaru. No hay emosión en este automóvil, parece un automóvil Japones de los anos 70. Sin alma, no queda nada de la leyenda de Subaru en el rallye. Mejora el interior notablemente y el exterior se ve de menor calidad visual que los actuales Koreanos y lejos de los competidores Japoneses y lejos pero muy lejos del nuevo Peugeot 308 2014, el Citroen C4 2013, del nuevo Mazda 3 2014 o el Volkswagen Golf 7 que llegaran pronto, incluso Toyota que mostrara un nuevo Corolla con mas entusiasmo en sus lineas. Hay mejores oferentes en el mercado en este segmento sin duda alguna.

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