Toyota presentó en Chile la sexta generación de RAV4, el SUV más vendido del mundo

Desde el icónico modelo de tres puertas que rompió esquemas en 1994 hasta la sofisticación tecnológica de hoy, se estrena una nueva generación en el país, uniendo la herencia aventurera con el futuro de la seguridad y la conectividad familiar.

Hubo una época en Chile en que tener un 4×4 era sinónimo de manejar un vehículo pesado, duro y muchas veces ruidoso. Entonces llegó 1994 y, con él, un nuevo modelo compacto de tres puertas que rompió los esquemas. Se trataba de la primera generación del Toyota RAV4 con el propósito explícito de invitar a las personas a tener un estilo de vida activo y recreativo. 

“Era una sorpresa, porque era un modelo totalmente distinto a lo que uno estaba acostumbrado a ver”, confesó Néstor Carrasco, propietario de una RAV4 de 2004, quien aseguró que “me siento todoterreno, siento que puedo ir a cualquier parte con este auto. No hay límites”

Más de tres décadas después, y con más de 15 millones de unidades vendidas a nivel mundial, la RAV4 sigue estando a la vanguardia de las SUV. Toyota Chile presentó oficialmente la sexta generación, marcando un nuevo capítulo para este vehículo japonés que no solo ha acompañado a miles de familias chilenas, sino que lideró el mercado durante gran parte de la última década.

Ignacio Funés, director ejecutivo de Toyota Chile, resaltó que “RAV4 ha sido un modelo clave en nuestra historia en Chile. Lideró el segmento durante años y se convirtió en un vehículo transversal para distintas generaciones. Democratizó el uso de los vehículos grandes, entregando una gran sensación de seguridad, visibilidad y confianza al volante a millones de personas que antes no se habrían atrevido a manejar un SUV”.

La RAV4 pasó a ser un testigo de la vida cotidiana de distintas familias, que han confiado en la versatilidad de un modelo que fue pensado tanto para el día a día como para la aventura de fin de semana, salir de la ciudad y desconectarse. “La ocupamos para todo, es el auto de uso diario, subimos el coche de la guagua, vamos al supermercado y también es el auto en el que salimos de vacaciones. Hemos recorrido harto del norte y harto el sur, Patagonia, playa”, destacó Jesús Gajardo, dueño de una RAV4 de 2008.

Por su parte, Rosario Oltra, quien utiliza una RAV4 de 2016 para su rutina diaria, valoró que se trata de un modelo que ha evolucionado por sobre la potencia bruta. «Con mi hija y mi perra hacemos idas al jardín y varios paseos que me dan mucha seguridad, confianza y tranquilidad». Es precisamente esa tranquilidad la que Toyota sigue brindando en esta sexta generación, con asistencias avanzadas a la conducción. 

Lo nuevo de la sexta generación

El nuevo modelo es el el primer Toyota en incluir la última generación de Toyota Safety Sense, incorporando las más recientes tecnologías de seguridad avanzada pensadas para la tranquilidad de las familias. Además, incorpora el nuevo sistema operativo Arene, que optimiza la experiencia digital y la conectividad a bordo. En motorizaciones híbridas aumenta la potencia, disminuye las emisiones de CO2 y para amantes de la aventura suma capacidad de remolque. 

Matías González, product manager de Toyota Chile, explicó que “la nueva RAV4 mantiene la versatilidad que siempre la ha caracterizado, pero incorpora mejoras sustanciales en tecnología, conectividad y seguridad. Es un SUV que responde tanto a la vida familiar como a quienes buscan eficiencia y desempeño en el día a día”.

La nueva RAV4 ya está disponible en Chile tanto en sus versiones bencineras: LE 4×2, LE AWD y XLE 4X2; como híbridas: LE 4×2, XLE 4×2 y XSE AWD, en 8 colores, de los cuales 3 son nuevos. El precio desde en bencineros es de $28.990.000, mientras que los modelos híbridos tienen un valor de salida de $33.490.000

Del espíritu aventurero que sorprendió a Néstor, pasando por las rutas familiares de norte a sur de Jesús, hasta la tranquilidad diaria que hoy valora Rosario; la sexta generación del RAV4 llega para unir todas estas historias. Una evolución que demuestra que, aunque pasen tres décadas y cambie la tecnología, la esencia permanece intacta: hacer que los chilenos sigan sintiendo que “no hay límites” para sus vidas.

“Soy un amante de los autos casi por genética y con el tiempo he aprendido de mis amigos mecánicos a desenvolverme humildemente en el mundo de los fierros. En los autos encuentro el relajo y tranquilidad que a veces se pierde con la rutina del día a día”.