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El violín japonés original vuelve 20 años después, al sitio de su consagración

Todos los que ven la Rolex Grand-Am por Speed, han escuchado al «hermano peruano» hablar del «violín japonés», en alusión al RX-8 que corre en la categoría GT de la serie, que tiene un sonido muy particular, debido al motor rotativo que lo impulsa. Lo que algunos a lo mejor no saben es que el instrumento musical que lo comenzó todo desde el punto de vista deportivo es el Mazda 787B, el único auto japonés que ha ganado una de las tres joyas de la Triple Corona del automovilismo, las 24 Horas de Le Mans. Ahora el autor vuelve al sitio del suceso, 20 años después del «crimen» que cometió contra los demás competidores europeos de su época…

Mazda recibió una invitación del ACO (Automobile Club de L`Ouest) para que haga una demostración antes de largarse la versión 2011 de las 24 Horas de Le Mans, este próximo sábado 11 de junio y también será parte del desfile de los pilotos el viernes 10 de junio, que se efectúa tradicionalmente por el centro de la ciudad de Le Mans.

El 787B, desarrollado en conjunto por Mazda y Mazdaspeed, la organización a cargo del programa de carreras, era un prototipo construído según las reglas del Grupo C de la época, y contaba con un motor con 4 rotores de 654 cc cada uno y que producía 700 caballos de fuerza a 9.000 rpm y 608 Nm de torque a 6.500 rpm.

Fue desarrollado para participar en las 24 Horas de Le Mans, en el Campeonato Mundial de Prototipos y en el Campeonato Japonés de Prototipos. No contaba con el ritmo en una vuelta de sus competidores japoneses de Nissan y Toyota, ni tampoco era más rápido que los Mercedes-Benz, Jaguar y Porsche, pero no fallaba nunca y en ese tiempo la confiabilidad sí hacía la diferencia.

1991 fue el último año en que el ACO permitía motores rotativos en su carrera y luego de 17 años de esfuerzos, los tres artistas, Johnny Herbert, Volker Wiedler y Bertrand Gachot (éste último famoso por permitir el debut de un tal Michael Schumacher en la Fórmula 1) ejecutaron la partitura a la perfección y lograron su obra más famosa. Lo único que se le cambió en toda la carrera fue una luz de las luces delanteras y un rodamiento de una rueda trasera.

Luego de ganar, el auto se guardó para exhibición en el museo Mazda en Hiroshima, pero cuando se supo de esta demostración, los mismos empleados originales lo restauraron para que esté listo para la acción.

Para los que no lo han escuchado, les dejo con algunas notas de la sinfonía del violin original, el 787B.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=F_kEeRaS3UM[/youtube]

  • r34
    23 mayo 2011 at 0:14

    es un mito.. quien no lo a manejado en los Gran turismos su sonido agudo es sensacional

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