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Las confesiones de Trevor Bayne, el sorpresivo ganador de las 500 millas de Daytona

Trevor Bayne, el campeón de las 500 millas, con su auto #21 tras él. El auto quedará en el museo de Daytona todo el año. (Imagen: Motorsports Images and Archives)

Con solo 20 años y apenas dos largadas en la NASCAR Sprint Cup Series, Trevor Bayne ya es una estrella del automovilismo estadounidense. Tras vencer en las 500 millas de Daytona, el pasado domingo 20, Bayne entró en la historia de NASCAR, como el piloto más joven en ganar la carrera más importante del año y devolver al circulo de la victoria al legendario pero alicaído equipo de los Wood Brothers en Daytona después de más de 30 años, el piloto ha recorrido todo Estados Unidos visitando programas de televisión y radio, y ha recibido llamadas incluso desde la mismísima Casa Blanca. Más allá de haber tenido un muy buen desempeño durante las «Speedweeks», las semanas previas a la gran carrera de NASCAR, Bayne logró su triunfo de forma sorpresiva: no aparecía ni siquiera listado en las casas de apuestas como posible ganador, ni él ni su equipo correrán la temporada completa en Sprint Cup y Bayne no ha ganado en ninguna otra división nacional de NASCAR.

Incluso, el propio Trevor estaba sorprendido de su triunfo. Tras el salto, el propio Bayne comenta anécdotas, creencias, sus sentimientos antes y después de la carrera

Nadie se lo imaginaba. Si hubiese que elegir pilotos que nunca han ganado las Daytona 500, la lista es muy larga: Tony Stewart, Bobby Labonte, Carl Edwards, Kurt Busch, Mark Martin… todos ellos llevan varias temporadas en NASCAR, tienen una cantidad considerable de victorias. Stewart ha ganado cinco veces la carrera de Nationwide en Daytona, incluyendo las últimas cuatro ediciones pero tiene 13 intentos en las 500 millas sin éxito alguno. Con todos los ex-ganadores de la carrera fuera de competencia, o varias vueltas abajo tras algún accidente, estaba claro que habría un nuevo campeón en las 500 millas. Y fue Trevor Bayne, con el #21 del equipo de los Wood Brothers, en su segunda largada en la máxima división de NASCAR, quién se encontró en la mejor posición en la última relargada y fue capaz de sostener a Labonte y Edwards para llevarse una impensada victoria. La historia se había escrito en Daytona.

«Ninguno de nosotros creyó que era posible. Yo manejé mi F-150 hasta acá [desde Charlotte, unos 750 km.]. Tenía planeado volver manejándola. Me dijeron que otro va a tener que llevarla a casa por mi.» comentó Bayne en la conferencia de prensa tras ganar la carrera, sabiendo que el ganador hace un tour por todo Estados Unidos recorriendo los medios más importantes del país. «¿Trajiste suficiente ropa por si acaso ganabas la carrera? Tengo esto [buzo antiflama] y tengo dos poleras. Yo pensaba que todo era una gran broma. Pero aquí estamos. Supongo que mejor llamo a alguien que pueda hacer un traje y que además me traiga ropa para acá. Soy un poco mañoso, no se si puedo llamar a cualquiera…»

El trofeo de las 500 millas de Daytona. Trevor Bayne se lo llevó en su primer intento. (Imagen: Matthew Stockman/Getty Images for NASCAR)

El piloto de Knoxville, Tennessee, aún cuando estaba liderando la carrera, a falta de dos vueltas para el final, no era capaz de creer lo que estaba logrando. Sabía que lo iban a superar. Su auto era muy rápido, pero empujando a otros, no por delante. No llevando el «tren» del draft. Y tenía por detrás de él nada menos que a Martin, Labonte, Stewart y Kurt Busch. Todos experimentados y hambrientos por victoria en Daytona. «¡Estoy un poco preocupado de que uno de ellos venga tras mi hoy! Voy a tener que dormir con un ojo abierto desde ahora en adelante. Por eso siento un poco que no merezco esto. Pero ellos [su equipo, Wood Brothers y su crew-chief Donnie Wingo]  definitivamente se lo merecen. Ellos te pueden decir que en la radio, en la última relargada, yo estaba liderando y estaba diciendo: «¿A quién puedo empujar? ¿A quién puedo poner delante mi para empujarlo al frente, porque nuestro auto era tan rápido empujando. Iba a frenar, dejar pasar a Tony Stewart. Y de pronto viene el auto 47 empujando fuertemente. Bobby Labonte, hizo un gran trabajo. Fue la mejor relargada que tuve en todo el fin de semana. Y llegamos a la bandera blanca y dije, bueno podremos decir que lideré en la última vuelta. Llegamos a la curva cuatro y todavía estabamos liderando al grupo. ¡Alguien nos va a pasar!, tu sabes, algo pasará acá. Nunca nadie lo hizo. ¡Wow!»

Bayne, en el número 21 con pintura retro se aleja de Stewart y Martin gracias al empuje de Bobby Labonte. Camino a la victoria en la última relargada. (Imagen: Jason Smith/Getty Images for NASCAR)

Bayne es popular por muchas razones en los últimos días. Una de las principales, es su humildad y sonrisa en todo momento, pero otra cosa que ha llamado la atención a la prensa, es su religiosidad, si bien común entre los pilotos y el público que sigue las carreras, no es normal en la forma en que Bayne expresa su fe y en lo que influye en su carrera. A pesar de haber tenido muchos problemas económicos en los primeros años de su carrera, y el año pasado, cuando su contrato fue terminado por el equipo Diamond Waltrip Racing de la Nationwide Series de NASCAR, debido a la falta de auspicios, Bayne mantiene fijo el pensamiento que todo es parte de un plan «mayor»: semanas después, sin un auto fijo, Bayne fue capaz de lograr el acuerdo con los Wood Brothers para correr con ellos en la carrera de Texas 2010, y dado el buen resultado, cerrar el trato para correr 17 carreras, incluyendo las «500» en 2011. En sus palabras: «Cuando eso ocurrió, tuvimos una reunión con la gente que maneja mi carrera, mis estados financieros, todo. Mi padre estaba envuelto. Nos sentamos y dijimos: ¿Cuál es el objetivo de Trevor Bayne como compañía, como persona? Y yo les dije, el objetivo, esto va a sonar raro, pero no es ser el mejor piloto de carreras, el más marketeable, el más popular sino que construir una plataforma y permitir que dios nos ayude en esa plataforma para convertirme en el mejor piloto de carreras, en el más marketeable o más popular, lo que sea. Yo quiero pararme en esa plataforma que él esta construyendo debajo mio. Ese es nuestro objetivo. Si ese es nuestro objetivo, nuestros altos y bajos van a ser mucho más manejables.»

Creyentes o no, es una perspectiva diferente de mirar la carrera deportiva de un piloto de carreras. «Tenemos un rezo antes de cada carrera: «Tengamos buenos resultados, malos resultados, pase lo que pase, acércanos a ti.» Si solo nos fijamos en resultados, victorias, campeonatos, performance, las opiniones de todo el mundo, no hay forma en que nos vayamos a sentir lo suficientemente bien. Cuando tienes algo en lo que puedes sostenerte, aún cuando no hayamos tenido buenas experiencias, siempre puedes sacar algo de eso, nunca vamos a tener un día terrible. No voy a decir que no vamos a tener un mal día y con las cosas mal, porque eso pasa. Pero hay algo más grande, tenemos fe.»

¿Cómo celebró Bayne ese día la victoria en las 500 de Daytona? Luego de una larga conferencia de prensa para el ganador de la carrera, el piloto de 20 años salió a dar un par de vueltas con su skateboard alrededor de los garages.  Luego, cenó con su equipo en un restaurant que se encuentra cruzando la carretera principal, a una cuadra del Daytona International Speedway. Finalmente, jugó un partido de basketball con sus amigos antes de ir a dormir…«No soy una esponja lo suficientemente grande como para absorber todo esto. Hay tanto que significa mucho para mucha gente. Es algo genial, porque me va golpeando una y otra vez. Es como ganar un montón de veces.« contó el piloto de 20 años. Por ejemplo, la mañana siguiente a la carrera, Bayne, se llevaría otra sorpresa:  «Salí de la casa rodante de esta mañana y vi que el poste de posiciones todavía tenía nuestro número en la parte superior de la misma…y eso es una locura.  Miro a mi alrededor y pienso en estos tipos [su equipo] y en estar de vuelta en la planta en cuanto pueda estar ahí, … mirar todas las caras y pensar, «Wow, ganamos las 500 Millas de Daytona» Es realmente increíble.»

Bayne es toda una "nueva celebridad" tras su victoria. Firmando autógrafos en San Francisco. (Imagen: Thearon W. Henderson/Getty Images for Infineon Raceway)

Bayne continua dando su vuelta por Estados Unidos, visitando programas de televsión, radio y otros medios que van desde Chicago hasta la sede de ESPN en Connecticut, San Francisco y Los Ángeles… Ha estado con celebridades de la talla de George López, Ellen DeGeneres y Pamela Anderson. Recibió llamadas de todos sus colegas de Sprint Cup, con los cuales apenas había hablado antes. Y como no, también por parte del Presidente Barack Obama y el Vicepresidente Joe Biden desde la Casa Blanca. Su gira concluirá mañana cuando pueda descansar por una noche en su motorhome en Phoenix, Arizona, donde correrá tanto Nationwide Series como Sprint Cup Series este fin de semana, estrenando en la pista su gran triunfo de las 500 millas. No es cualquier cosa.

Más imágenes del triunfo de Bayne:

Imagen: Jamie Squire/Getty Images
Imagen: Jared C. Tilton/Getty Images for NASCAR
Imagen: John Harrelson/Getty Images for NASCAR

Editor Área Motorsport

Sigo el automovilismo desde los cuatro años. Es un deporte que nunca deja de sorprenderme, y que me gusta porque mezcla tanto la destreza y estrategia de los pilotos y equipos con la mecánica y tecnología de los automóviles. Me puedes encontrar en Twitter hablando sobre autos como @felipegana

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