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Para 7 pasajeros: llega a Chile el reformado Toyota Rush

Antes era un pequeño y rudo todoterreno; hoy es un SUV pensado en trasportar a la familia sus amigos por la ciudad. La tercera generación del Toyota Rush arriba al país con cuatro versiones y un motor gasolinero de 1.5 litros como una alternativa más compacta al famoso Rav4, aunque no por ello menos práctico o seguro.

Toyota produce este nuevo Rush en conjunto con el fabricante malasio Perodua a partir de una actualización de la plataforma que ocupaba el modelo anterior. Para Chile se produce en Indonesia, únicamente en configuración 4×2 con propulsión desde el eje trasero.

Pese a ser un proyecto compartido con Perodua, su diseño sigue la corriente que presentan otros SUV de Toyota, como el mismo Rav4 o Fortuner. Mide 4,43 metros de largo, 1,69 metros de ancho y 1,7 metros de alto. Estas medidas son casi idénticas su predecesor, con la salvedad de su longitud donde creció 6 centímetros.

Un cambio visual y práctico importante es la reubicación de la rueda de repuesto, que ahora está bajo el maletero y no en el portalón de este. Las ruedas también crecieron hasta las 17’’, así como los focos ahora integran de serie tecnología LED. No obstante, mantiene una gran distancia libre al suelo de 22 centímetros.

Puesta al día y cambio de enfoque

Curioso: hasta 13 botellas de aproximadamente medio litro se pueden llevar en Rush.

La generación saliente de este SUV fue presentada mundialmente en 2005 como Daihatsu Terios, salvo en Japón y otros países donde se vendió como Toyota Rush. En 2016 este fabricante cesó su presencia en nuestro país y Toyota se hizo cargo de la continuidad de la comercialización de este modelo.

Sin embargo, el nombre puede resultar controversial en culturas donde “rush” no sólo se entiende como ‘prisa’ por el vocablo anglosajón o como el nombre de la película sobre Lauda y Hunt, sino que también se interpreta como un sarpullido alérgico.

Pese a eso, el vehículo en sí seguía siendo el mismo, hasta ahora. En el interior las cosas han cambiado bastante, puesto que luce mucho más refinado y moderno, aunque acá el diseño no sintoniza tanto con otros modelos de Toyota.

Todos los botones del infoentretenimiento son táctiles, aun cuando sería mejor una perilla para el volumen, pues es más intuitivo.

Reina desde el centro del salpicadero la nueva pantalla táctil de 7’’ del sistema multimedia, el que ahora, mejor integrado visualmente, saca provecho de los sistemas Apple CarPlay y Android Auto. El audio puede ser transmitido a través de equipos de 6 u 8 parlantes.

El equipamiento también es más generoso. Según versión, cuenta con aire acondicionado, encendido por botón, mandos del infoentretenimiento al volante, computador a bordo, retrovisores laterales de ajuste y abatimiento eléctrico, y llantas de aleación.

Se echa en falta el control de velocidad crucero, ya que es un buen detalle de comodidad para los viajes por carretera y gran parte de su competencia lo incluye. Asimismo, el panel de instrumentos se puede antojar anticuado para algunos usuarios, principalmente por el reducido tamaño del computador a bordo monocromático.

Sin embargo, su completa dotación de seguridad que contempla frenos con ABS (ahora exigidos por ley), seis airbags, control de estabilidad y cámara más sensor de retroceso. Todo esto es estándar en ambos niveles de equipamiento, aunque la versión más cara agrega el encendido automático de luces. De todas formas, podría haber incluido asistencias a la conducción como las tiene en Malasia.

Lo más importante de esta generación es lo que ganó en espacio para sus ocupantes. Además de sumar espacio en la segunda fila y en su maletero, que creció en un 35% hasta los 514 litros, ahora el Rush tiene una tercera fila de asientos con espacio para dos personas no muy grandes. Ojo, cuando estos asientos están desplegados el maletero se reduce a menos de la mitad de su tamaño.

Un leve retoque generacional

En el apartado mecánico parecen no haber pasado tantos años por el Rush, lo que es bueno en un sentido y no tan bueno en otro. Si bien es un SUV de tracción trasera, su plataforma es de monocasco y no es un chasis de largueros, como ocurre con algunos modelos similares para 7 pasajeros.

¿Qué significa esto? Que su estructura es más cercana a la de un auto tradicional que a la de una camioneta y, por lo tanto, el andar y la conducción son más cómodos, afables y seguros. Sin embargo, si bien la plataforma lo permitiría, Toyota Chile descartó la posibilidad de traer una versión 4×4 en un futuro cercano.

El tren motriz está encabezado por un motor de cuatro cilindros y 1.5 litros sin turbo (2NR-VE) que desarrolla 102 hp y 134 Nm. Este motor es una evolución del que usaba la generación anterior, el que fue más conocido por impulsar al famoso Yaris de hace 15 años atrás.

La transmisión automática no tiene modo secuencial.

Aunque genera un poco menos de fuerza que su antecesor y mantiene su bloque de acero de alta resistencia en lugar de uno de aluminio, como ocurre con otros motores de la misma familia, mantiene la fiabilidad de su lado, algo crucial en Toyota.

En matrimonio con este motor trabajan dos transmisiones, una manual de 5 velocidades y una automática de 4 marchas. El conjunto rinde, según el Ministerio de Energía, 11,8 km/l en ciudad, 16,9 km/l en carretera y 14,5 km/l en promedio con la caja de cambios manual. Los consumos empeoran en el orden de 0,3 km/l en cada ambiente con la transmisión automática.

Estas mecánicas pueden resultar modestas en potencia para un vehículo de casi 1,4 toneladas que se dispone a transportar hasta 7 personas. Esto se nota más cuando su competencia de cinco asientos ya ocupa motores turboalimentados y transmisiones de 6 velocidades que ofrecen mejor eficiencia. Sin embargo, Toyota procura mantener la fiabilidad que ya ostentaba Rush y Terios anteriormente.

Si bien la suspensión delantera de tipo McPherson es un estándar de la industria en esta categoría, la suspensión trasera de eje rígido corre el riesgo de transmitir más vibraciones al habitáculo que una barra de torsión como las que ocupa el Suzuki XL7 y el Chevrolet Captiva.

Por otro lado, el depósito de combustible de 45 litros es algo más chico que lo usual como efecto del espacio que se le cede a los ocupantes traseros.

Cómo llega al mercado chileno

Este Toyota Rush comenzó su comercialización internacional en 2018, pero arribó en Chile con una tardanza de casi dos años y medio. Ejecutivos de Toyota Chile explicaron que esto se debió, en parte a la pandemia, aunque también al posicionamiento que ellos querían darle este producto en la gama SUV de la marca.

Este modelo arranca por sobre los 14 millones de pesos, territorio que hasta hace un tiempo atrás cubría Rav4 en su generación pasada. Es por esto que Toyota apuesta a conquistar a los usuarios de la anterior generación de ese SUV, así como también a quienes quieren migrar desde un sedán o un hatchback hacia un SUV, como es la tendencia últimamente.

Este nuevo Rush se ofrecerá con una garantía de 5 años o 100 mil kilómetros y con pinturas exteriores en los colores negro, blanco, plata metalizado y rojo. Los precios de las cuatro versiones pueden recibir un descuento de $500.000 al contratar los servicios de financiamiento asociados a la marca, proveídos por MAF:

  • Rush XLI con transmisión manual: $14.990.000
  • Rush XLI con transmisión automática: $16.490.000
  • Rush XLE con transmisión manual: $16.490.000
  • Rush XLE con transmisión automática: $17.490.000

Soy un tipo sencillo. Cuando chico me picó el bichito de la pasión por los autos y los síntomas todavía no se me pasan. Los efectos secundarios me llevaron a estudiar periodismo. Hoy estoy acá para entregarme a quienes leen a la naranja.

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